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jmvicus
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Fecha de nacimiento : 20/02/1982
Fecha de inscripción : 13/09/2008
Puntos : 95853 Reputación : 96
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prensa nueva Re: EE UU usa el arresto de un marine de la VI Flota para tildar de racista a la policía

el Lun Dic 27, 2010 1:06 pm
nada que desenbarcaron miki,pluto,y la cenicienta no te j......... me quieren decir a mi que estos que se tiran seis meses en alta mar,y bienen a barcelona de turismo EE UU usa el arresto de un marine de la VI Flota para tildar de racista a la policía 655743 ,quien los conece ya saben lo que pasa,cuantos altercados tienen echo y poner un pueblo patas arriba. si no que se lo pregunten a los de rota,lo que pasa que no sale en los periodicos,pues nada que se vayan a marruecos y desenbarquen alli


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prensa nueva EE UU usa el arresto de un marine de la VI Flota para tildar de racista a la policía

el Lun Dic 27, 2010 12:52 pm
Washington alertó el pasado verano a sus ciudadanos del riesgo que corrían los turistas afroamericanos que viajaran a España

EE UU usa el arresto de un marine de la VI Flota para tildar de racista a la policía Buquemountwhitney423382


Un incidente entre agentes de la Guardia Urbana de Barcelona y varios tripulantes del Mount Whitney, buque insignia de la VI Flota estadounidense
, a comienzos de 2009 ocasionó un serio incidente diplomático entre los
Gobiernos de Madrid y Washington. Además, el Departamento de Estado usó
el pasado verano este altercado para alertar a los turistas
afroamericanos que viajaran a España del riesgo que corrían de ser
detenidos. El Ayuntamiento de Barcelona explica ahora que sus
funcionarios realizaban labores contra el menudeo de drogas y rechazan
de plano las acusaciones de racismo.

Tras el altercado con el funcionario de la US Navy, el Ejecutivo de
Barack Obama presentó una queja verbal por la agresión sufrida en
febrero de 2009 por un marine y el hecho de que varios compañeros fueran
identificados a punta de pistola. El Consulado General de Estados
Unidos en Barcelona advirtió entonces que la VI Flota había manifestado
que, después de ese incidente, era "reticente" a volver a recalar en el
puerto catalán.El caso estalló el 22 de enero de 2009, cuando un miembro de la tripulación del Mount Whitney
fue abordado por guardias urbanos de paisano que "no se identificaron
adecuadamente" y que, además, apuntaron con pistolas a otros compañeros.
Durante su detención, el marinero fue derribado al suelo, por lo que
necesitó varios puntos de sutura en la cabeza. Fue detenido y más tarde
puesto en libertad sin que los agentes formularan acusación contra él.
"Daba la impresión de que el incidente tenía motivaciones racistas (el
tripulante es afroamericano)", resalta una nota confidencial de la
embajada."Los agentes de paisano estaban realizando labores de
vigilancia en la plaza de las Drassanes en prevención de delitos contra
la salud pública. Detectaron una conversación entreGeorge Thomas
Kee y dos jóvenes de origen magrebí y, ante la sospecha de una posible
transacción de droga por dinero, se procedió a su identificación",
señala el Ayuntamiento."Un agente se acreditó mediante su
credencial profesional, pero el señor Kee comenzó a gesticular
airadamente, intentando ausentarse del lugar. El agente intentó cogerle
del brazo. Cuando se acercó un cabo, el señor Kee le golpeó en el cuello
y dio un puñetazo al policía. Se acercó un grupo de 15 o 20 personas de
manera hostil y dando gritos en inglés. (...). Al ver que el grupo no
cesaba de avanzar, el cabo desenfundó su arma y apuntó hacia el suelo,
lo que hizo que el grupo se parara y empezara a retroceder", según el
informe municipal.Kee fue llevado al hospital Pere Camps y un
cabo y un guardia urbano lo fueron a la Mutua Universal "por heridas de
diversa consideración". Kee declaró en la comisaría de Ciutat Vella que
no tenía intención de agredir a los agentes, aunque creyó que iban a
robarle, ya que en Estados Unidos "la policía identifica a los
sospechosos mostrando en una mano su credencial profesional y en la otra
el arma reglamentaria apuntando hacia el identificado". Después quedó
detenido "por atentado a agentes de la autoridad" en la comisaría de Les
Corts, donde fue visitado por un representante consular, dos enlaces de
la Marina española y dos de la Navy de EE UU. El Juzgado número 20 de
Barcelona decretó poco después el archivo de las actuaciones. El
expediente interno abierto por la Guardia Urbana concluyó sin hallar
irregularidades en la conducta de los agentes, pese a apreciar algunos
errores en su actuación.La legación diplomática destacó "la
gravedad" del asunto y "los potenciales efectos negativos que podría
acarrear si el Gobierno español no realizaba las acciones apropiadas".
La embajada hizo llegar al ministro de Asuntos Exteriores una "queja
verbal" exigiendo una explicación sobre el altercado (cable 190015).Dos
semanas después, el cónsul general Todd Robinson se reunió con la
concejal de Seguridad y Movilidad, Assumpta Escarp, junto con el
intendente de la Guardia Urbana. El cónsul se quejó de que una inmediata
consulta con el comandante jefe del Mount Whitney o con el
consulado habría resuelto rápidamente la situación y evitado crear una
"una espiral fuera de control y las consiguientes reacciones en
Barcelona, Madrid, Nápoles y Washington" (cable 190628). Los
representantes municipales se comprometieron a aclarar el caso con la
jefatura de la VI Flota en Nápoles (Italia) y con la base de Rota
(España).Pasados unos días, el cónsul escribió al entonces
presidente de la Generalitat, José Montilla, al alcalde de Barcelona,
Jordi Hereu, y al director de la Guardia Urbana, Xavier Vilaró. A la
vez, contactó con la Oficina de Derechos Humanos y Civiles. La Embajada
en Madrid y el presidente del Comité Permanente de la cooperación
bilateral en materia de Defensa plantearon su malestar ante las
autoridades españolas. Y el encargado de Negocios transmitió una queja
al secretario general de Política de Defensa."Después de todas
estas reclamaciones, la única respuesta recibida fue una carta de
Vilaró", quien se lamentaba por los "inconvenientes" derivados del
incidente y señalaba que el caso era objeto de una investigación
interna, según un cable. El cónsul en Barcelona volvió a reunirse con
varios representantes del Ayuntamiento y les transmitió que la VI Flota
era reticente a volver a recalar en Barcelona y que el asunto había
suscitado la atención al más alto nivel del Departamento de Estado. El
diplomático recalcó que el Gobierno de Washington exigió "seguridades de
que los navíos estadounidenses serían bienvenidos a la ciudad".





Alarma de ida y vuelta en la web




El incidente entre los guardias urbanos y el tripulante del Mount
Whitney suscitó un gran malestar en el Gobierno de Washington. Eso, pese
a que la asesoría legal de la base de Rota informó al consulado general
de que el juez había decidido archivar el caso contra "el señor Kee",
el cual fue informado de que no quedaría fichado con antecedentes en
España y que, al mismo tiempo, podría interponer denuncia contra los
policías barceloneses. ¿Punto final? No.El incidente no quedó en
el olvido para Estados Unidos. El pasado agosto, la web del Departamento
de Estado alertaba a sus ciudadanos que viajaran a Europa acerca de
"los prejuicios raciales" de la policía española, que supuestamente
detenía e interrogaba a afroamericanos "sin motivo aparente". Para
ilustrar esta acusación, señalaba que dos funcionarios de ese país
habían sido arrestados en Barcelona "sin razón aparente". Uno de los
detenidos, del que no daba el menor dato, había sufrido "daños físicos".Al
difundirse la noticia y conocerse la consiguiente protesta del Cuerpo
Nacional de Policía por semejantes imputaciones, el Gobierno de
Washington retiró tales advertencias un día antes de que la primera
dama, Michelle Obama, llegara a un hotel de Marbella (Málaga) para pasar
cuatro días de vacaciones con su hija Sasha.El Ministerio de
Asuntos Exteriores español, dirigido en aquellas fechas por Miguel Ángel
Moratinos, quitó hierro al asunto diciendo que la Casa Blanca había
decidido hacer desaparecer el aviso sobre el "racismo" de la policía de
forma unilateral y sin que hubiera "ninguna mediación" por parte de la
Administración española.
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